Hipertensión arterial: Factores, Prevención y Tratamientos


La presión arterial alta es una de las enfermedades crónicas más importantes porque afecta a muchas personas y, aunque generalmente no presenta síntomas, puede causar complicaciones muy graves. La hipertensión arterial se considera cuando la presión arterial sistólica es superior a 140 mmHg y la presión arterial diastólica es superior a 90 mmHg, aunque debe tratarse a niveles más bajos en ciertos pacientes, como los diabéticos o pacientes cardíacos.

Si tiene alguna pregunta, lo mejor es consultar a su médico o cardiólogo sobre la presión arterial alta. Aquí, presentamos algunos factores predisponentes, su posible prevención y los tratamientos farmacológicos disponibles. A veces, la presión arterial alta es secundaria a otra enfermedad, pero en la mayoría de los casos es hipertensión esencial, es decir, se desconoce la causa. Entonces nos centraremos en este. Como hemos dicho, generalmente es asintomático, pero hay algunos síntomas que pueden advertirnos de su presencia: vértigo, mareos, dolor de cabeza, náuseas ...

Factores de la hipertensión arterial


Se desconocen las causas de la hipertensión arterial esencial, pero sí sabemos que existen factores de riesgo que influyen en su apariencia.
  1. Factores genéticos: las personas con presión arterial alta tienen más probabilidades de sufrir esta enfermedad.
  2. Sexo: Los hombres son más propensos que las mujeres en edad fértil porque las mujeres secretan estrógenos que protegen contra los problemas cardiovasculares. Cuando la mujer llega a la menopausia, las posibilidades son las mismas.
  3. Edad: a medida que la persona envejece, la pared de las venas se endurece y la presión arterial aumenta y con ella, el riesgo de sufrir hipertensión.
  4. Obesidad: las personas con sobrepeso tienen más probabilidades de padecerla.
  5. Fumar
  6. Uso de anticonceptivos orales
  7. Llevar una alimentación rica en grasas saturadas o en sodio (sal)
  8. Tener diabetes
  9. Beber más alcohol del recomendado

Prevención de la hipertensión arterial

La hipertensión no se puede curar y, si se diagnostica, requiere tratamiento farmacológico. Sin embargo, hay una serie de hábitos que ayudan a evitar que esto suceda. A medida que se acerca a los 40, la edad en que las posibilidades aumentan más rápido, ¡no se la pierda!

Ejercicio físico

Se recomienda realizar ejercicio físico de manera moderada y constante, siempre teniendo en cuenta las posibilidades del individuo. Además de reducir la presión arterial, el ejercicio nos ayuda a controlar el colesterol y combatir la obesidad, que son otros factores de riesgo cardiovascular. Mantener el peso adecuado es muy importante.

Controlar el consumo de alcohol

Debemos controlar el consumo de alcohol y no dejar que éste sea más de un vaso de vino al día, pues en estas cantidades es beneficioso.

Una dieta equilibrada

Se debe practicar una dieta saludable para el corazón, es decir, una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y nueces. El consumo de sal y ácidos grasos saturados debe reducirse. Por esta razón, se recomienda comer más aves y pescado en detrimento de la carne roja. La dieta es uno de los puntos más importantes cuando se trata de reducir el riesgo de hipertensión arterial.

Reduce el consumo de estimulantes y tabaco.

Para pacientes con riesgo de hipertensión, se recomienda:
  • Abandonar el tabaco
  • Moderar el consumo de bebidas excitantes, como los refrescos de cola y el café.
Mediante estas medidas, controlaremos la presión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular, como diabetes, dislipidemia y obesidad.

Tratamiento para hipertensión arterial

Si el control de la dieta y las recomendaciones anteriores no son suficientes para controlar la presión arterial alta, se requiere un tratamiento farmacológico. Existen muchos medicamentos antihipertensivos, entre los cuales podemos destacar algunos grupos importantes, como:
  • Diuréticos de tiazida: hidroclorotiazida, clortalidone…
  • Inhibidores de la Enzima Convertidora de Angiotensina o IECAs: lisinopril, captopril…
  • Bloqueantes del receptor de Angiotensina II: candesartan, losartan…
  • Bloqueantes de los canales de calcio: amlodipino, diltiazem…
Asegúrese de consultar a su médico o cardiólogo si tiene alguna pregunta o cree que puede tener presión arterial alta.