¿Qué es el vitiligo?, causas y síntomas


El vitiligo es una enfermedad de la piel que afecta a una gran cantidad de personas. Según la OMS, entre el 2% y el 3% de la población mundial padece esta afección, que se caracteriza por manchas blancas debido a la pérdida de pigmento. Aunque ocurre con mayor frecuencia en las manos y la cara, puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Es una enfermedad cutánea adquirida, que es causada por la desaparición de las células pigmentarias de la epidermis y conduce a manchas blancas bien definidas que se distribuyen simétricamente.

Según un artículo publicado por el American Journal of Clinical Dermatology en 2001, la falta de melanina puede hacer que la piel lesionada sea más sensible a las quemaduras solares. Se desconoce la causa del vitiligo, pero podría incluir factores genéticos y neurológicos, autoinmunidad ... Como no existe un tratamiento para curarlos, las modalidades actuales apuntan a detener la progresión y lograr la repigmentación para reparar la forma y las deficiencias de vitiligo en la piel despigmentada.

Causas y síntomas del vitiligo

Con respecto al vitiligo, se confirma que se trata de la desaparición de melanocitos en la piel. Además, hay algunas teorías que confirman por qué se crea esta enfermedad. Entre ellos, podemos destacar los siguientes:
  • Debido a las células nerviosas anormales que dañan los melanocitos a través de la formación de sustancias tóxicas.
  • El sistema inmunitario del cuerpo trata los melanocitos como cuerpos extraños.
  • Los subproductos tóxicos producidos en el cuerpo pueden afectar la autodestrucción de los melanocitos.
  • Debido a un defecto genético que hace que los melanocitos sean vulnerables.

¿Cómo empieza el vitiligo?


El vitiligo se manifiesta como parches superficiales de la piel. Suelen aparecer en las zonas más expuestas a la luz solar, como las manos, la cara o los brazos, pero también pueden aparecer en otros lugares, como la ingle o el abdomen. Por otro lado, las personas con esta enfermedad tienen una tendencia a ponerse gris prematuramente. No es una enfermedad infecciosa. Puede aparecer a cualquier edad, aunque generalmente aparece antes de los 20 años, y el tamaño de las manchas aumentará con el tiempo, aunque es difícil saber su grado exacto.

Tratamiento para el vitiligo

El tratamiento de esta enfermedad debe ser recetado por un dermatólogo. No se recomienda que los pacientes usen terapia o remedios naturales como primera opción. Si está bajo tratamiento médico y desea probar un remedio natural, debe consultar al especialista de antemano. De lo contrario, pueden ocurrir complicaciones. Además de las pautas del médico, es importante recordar que mantener hábitos saludables a menudo tiene un impacto positivo en la calidad de vida y proporciona beneficios. Por otro lado, algunas personas creen que mantener una buena salud emocional es un factor importante. Por lo tanto, se recomienda que los pacientes con enfermedades como el vitiligo aprendan a controlar sus emociones y generalmente eviten el estrés. El propósito es prevenir la aparición de nuevas manchas o agrandar las manchas existentes. Obviamente, ningún medicamento puede detener el proceso de vitiligo. Sin embargo, ciertos medicamentos (usados ​​solos o en combinación con terapia de luz) pueden ayudar a restaurar el tono de la piel:
  • Cremas para controlar la inflamación: La aplicación de crema de corticosteroides en el área afectada puede ayudar a restaurar el tono de la piel.
  • Medicamentos que afectan el sistema inmune: Los ungüentos con tacrolimus o pimecrolimus (inhibidores de la calcineurina) pueden ser efectivos en personas con pequeñas áreas de despigmentación.
También se pueden usar otras terapias:
  • Psoraleno combinado con fototerapia: Este tratamiento combina una sustancia a base de hierbas llamada psoraleno con fototerapia (fotoquimioterapia) para restaurar el color de las manchas claras.
  • Eliminar los colores restantes (decoloración): Si el vitiligo está muy extendido y otros tratamientos no son efectivos, se puede elegir esta terapia.
Finalmente, si el tratamiento anterior no es efectivo, también se puede realizar una cirugía. En cualquier caso, el método de tratamiento siempre lo prescribe un profesional.

Mucho cuidado con el sol

Proteger la piel del sol es una de las medidas básicas que todo paciente debe tomar desde el primer momento. La atención es importante durante el verano, pero no debe descuidarse en otras estaciones.

La piel siempre debe mantenerse lo más protegida posible del sol. Por lo tanto, el uso de protectores solares en este caso es particularmente importante en verano, ya que el vitiligo hace que la piel sea más sensible al sol. Cabe señalar que los productos utilizados siempre deben ser aprobados por un dermatólogo.

Es importante aceptar preguntas y buscar apoyo profesional cuando sea necesario. Si va a someterse a un tratamiento de pigmentación, asegúrese de acudir a un profesional certificado.

Fuente: Cuidateplus, Mayoclinic